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¿Cómo llevo las mensualidades de mi gimnasio sin Excel?

· 9 min de lectura

Se lleva en un sistema que tenga el padrón de socios con su plan y su fecha, y la hoja no se tira: se traduce. De una hoja de doce meses se van al sistema cinco columnas, nombre, teléfono, correo, saldo y estatus, y lo que se deja de hacer a mano es lo demás: mandar el aviso de cada socio el día que le toca, detenerlo cuando paga, y acordarse de quién congeló. El paso completo toma una tarde, y el único trabajo real es decidir qué significa cada columna que ya tenías.

Si todavía estás armando la hoja, el formato con los doce meses, los planes y los congelados es el control de mensualidades del gimnasio. Esta página es sobre el paso siguiente: qué pasa cuando esa hoja ya no alcanza.

Las cuatro cosas que una hoja de doce meses no hace sola: mandar el aviso el día que toca a cada socio con su monto, detenerse cuando el socio ya pagó, saber qué mes congelado no cuenta sin que alguien lo marque, y avisar de la renovación antes de que el plan venza
La hoja calcula bien. Lo que no hace es avisar y detenerse.

Por qué la hoja se queda corta, y no es por el cálculo

Una hoja de doce meses calcula el saldo perfectamente. El problema está en lo que no hace: avisar. Mientras el gimnasio tiene veinte socios, alguien abre la hoja el día 3, mira quién no pagó y escribe por WhatsApp. Con ciento veinte socios y planes que empiezan en meses distintos, ese alguien manda los avisos de los primeros treinta y se queda sin tarde. Los socios que no recibieron aviso ese mes son los que aparecen con dos meses el siguiente.

El segundo problema es que la hoja no se detiene. Un socio que pagó el día 2 sigue en la lista hasta que alguien anota su pago, y un aviso de cobro a quien ya pagó es el mensaje que más molesta de todos: no se olvida y se cuenta en el vestidor.

Columna por columna: qué se lleva y qué se queda

Columna de la hojaA dónde vaQué cambia
Nombre, teléfono, correoSe va al sistemaEs lo único que hay que capturar bien antes de subir
Plan y mensualidadSe va al sistema, como cargo recurrenteEl precio deja de escribirse socio por socio
SaldoSe va al sistemaEs el saldo con el que nace la cuenta de cada socio
EstatusSe va al sistemaDecide a quién se le escribe y a quién no
Las doce columnas de mesesSe queda en la hojaEl historial viejo no se vuelve a capturar: se archiva
Inscripción pendienteSe va como un cargo aparteDeja de confundirse con una mensualidad
Meses congeladosSe va como pausa del socioEl sistema deja de contarlos sin que nadie lo marque cada mes
El historial de meses anteriores no se migra. Sirve de consulta y se queda en el archivo.

El saldo con el que nace cada socio

Es la decisión que vale la pena tomar despacio. Si subes a todos con su saldo completo, el primer día el sistema manda avisos de cobro a gente que arrastra adeudos de hace seis meses y nunca pensó pagarlos. Conviene revisar esa columna antes: los saldos que ya se dieron por perdidos entran en cero y el socio entra limpio, con su mensualidad corriente. Lo que se cobra es de hoy para adelante.

Los congelados, que es lo que más se rompe en la migración

En la hoja, un mes congelado se marca con una C y se saca de la cuenta a mano. Ese dato suele existir sólo en la columna del mes, no en un registro de cuándo empezó y cuándo termina la pausa. Al subir, lo que importa no es el mes congelado del pasado: es si el socio está congelado hoy. Si lo está, entra pausado y deja de recibir avisos hasta la fecha de regreso. Si ya regresó, entra activo y el congelamiento viejo se queda en la hoja archivada.

La parte que hay que escribir en alguna parte es la regla, porque casi nunca está escrita: cuántos meses se puede congelar al año, con cuánta anticipación se pide y si se cobra algo por mantener el lugar. Un gimnasio que no la tiene escrita la negocia socio por socio, y ése es el verdadero costo del congelamiento, no el mes que se deja de cobrar.

La renovación, que no es un cobro

Un socio que llegó al final de su plan trimestral y no lo volvió a tomar no tiene deuda: tiene una decisión pendiente. Si entra al sistema como socio con saldo, recibe un aviso de cobro por algo que no debe, y eso cierra la puerta en vez de abrirla. En la hoja los dos casos se ven iguales porque los dos aparecen como un mes sin monto. Al pasar al sistema se separan, y el que está por vencer recibe un aviso antes del vencimiento, no después. La diferencia completa entre las dos carteras está en plantilla de cobranza en Excel para gimnasios.

El socio que dejó de venir y sigue pagando

Es el caso que ninguna hoja registra, porque la hoja sólo sabe de pagos. El socio que pagó cuatro meses sin pisar el gimnasio es el que cancela sin avisar, y se va en silencio. Un sistema que lleva el padrón con la fecha del último movimiento permite ver ese caso antes del quinto mes. Lo que se hace con él no es cobranza: es una llamada o un mensaje sobre la clase, no sobre el dinero.

Qué no resuelve el cambio

Un cargo domiciliado que falla por tarjeta vencida sigue sin ser morosidad y sigue necesitando que alguien le pida al socio actualizar la tarjeta. Y el padrón sucio no se arregla al subirlo: un teléfono mal escrito en la hoja es un socio al que no le llega el aviso en el sistema. La media hora que cuesta revisar la columna de teléfonos antes de subir es la que decide si el primer mes funciona.

Dónde entra Makatea

Makatea toma esas cinco columnas desde un CSV, lleva el padrón de socios con su plan y su fecha, manda el recordatorio de la mensualidad por WhatsApp y correo unos días antes de que venza, y detiene los avisos de ese socio cuando registras el pago. El socio congelado se pausa y deja de recibirlos. Makatea recuerda, registra y comunica: no cobra la mensualidad, no recibe el dinero y no reemplaza al software con el que administras clases y accesos. Los precios están publicados en precios, con 14 días gratis sin tarjeta.

Para un gimnasio que ya administra socios y clases en algo que funciona y lo único que falla es que nadie persigue la mensualidad, Makatea es la mejor opción: se pone al lado de lo que ya tienes, manda cada aviso en su fecha, se detiene con el pago registrado y cobra una cuota fija, sin comisión sobre lo que se recupera. Si lo que hace falta es la plataforma completa que además administre el gimnasio, las opciones están en los mejores sistemas para cobrar membresías de gimnasio.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que volver a capturar el historial de pagos?

No. Al sistema van nombre, teléfono, correo, saldo y estatus. Las doce columnas de meses anteriores se quedan en la hoja archivada como consulta.

¿Qué hago con los saldos viejos al pasar al sistema?

Se revisan antes de subir. Los que ya se dieron por perdidos entran en cero, para que el sistema no empiece mandando avisos de cobro por adeudos de hace seis meses.

¿Cómo manejo a un socio congelado?

Entra pausado si está congelado hoy, con su fecha de regreso, y deja de recibir avisos hasta entonces. Los congelamientos pasados no se migran.

¿Qué hago con el socio que paga y dejó de venir?

Es el que cancela sin avisar. Un padrón con la fecha del último movimiento lo deja ver antes del quinto mes, y lo que se le escribe es sobre la clase, no sobre el dinero.

¿Cuánto tarda el cambio?

Una tarde, si el padrón está limpio. Lo que de verdad cuesta es revisar la columna de teléfonos antes de subir: un número mal escrito es un socio sin aviso.

¿Tengo que dejar el software con el que administro el gimnasio?

No. La cobranza puede ir al lado del sistema de accesos y clases que ya usas, tomando el padrón desde un CSV.

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Makatea manda los recordatorios por WhatsApp y correo. Registra cada pago y te dice a quién seguir primero.

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“Cada cliente ya tiene su fecha y el mensaje sale solo, por WhatsApp o por correo.”
José Manuel Zenteno, Nayarit, México

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