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Operación de cobranza

Un cliente me pagó la mitad y dice que el resto la otra semana, ¿cómo lo anoto para que no se me olvide?

· 7 min de lectura

Anota dos cosas, no una. Primero el pago que entró, con su fecha y su monto real. Después el resto, con la fecha que el cliente dijo, como un pendiente con dueño y día. Lo que se olvida no es el abono, porque el dinero entró y eso se nota. Lo que se olvida es la fecha del pedazo que falta, y se olvida porque ese saldo queda en un lugar raro: ya no es una cuenta sin pagar, pero tampoco está pagada. Si lo único que anotas es que el cliente abonó, el día que acordaron pasa sin que nada te avise.

En una hoja de cálculo son dos columnas y se puede hoy mismo: una para lo que entró y otra para la fecha en que toca el resto. Esa segunda columna es la que vale, porque es la única que se puede ordenar para ver qué vence mañana.

Lo que se anota de cada cosa

Los dos registros no llevan los mismos datos, y confundirlos es lo que deja el saldo sin seguimiento.

El pago que entróEl resto que prometió
Qué esUn hechoUn compromiso
Fecha que importaEl día que entró el dineroEl día que dijo que paga
MontoLo que de verdad llegóLo que falta, al centavo
Qué le das al clienteUn recibo con el saldo pendienteLa fecha, por escrito en el mismo mensaje
Qué hace tu sistemaBaja el saldoTe avisa ese día
Si no lo anotasLe vuelves a cobrar lo que pagóEl saldo se queda sin dueño

Del lado del pago hay un detalle que cuesta dinero después: el recibo que le das tiene que decir el saldo que queda, no sólo lo que entró. Un papel que dice «recibí 500» y nada más es el papel con el que, dentro de tres meses, el cliente va a sostener que ya estaban a mano. El formato con los renglones del saldo está en recibo de abono.

La fecha que se anota no es la que él dijo

«La otra semana» no es una fecha. Y aunque diga «el viernes», la fecha que anotas para revisar es el día siguiente, no el viernes. El viernes es el día en que él puede pagar; el sábado es el día en que tú sabes si pagó. Si pones la revisión el mismo viernes, vas a estar preguntando por un pago que todavía tiene horas de vida y la conversación se vuelve incómoda sin necesidad.

Y antes de cerrar la conversación, la fecha se devuelve escrita. Una línea basta: «Queda 500, el viernes 17». Eso convierte un «luego te pago» en un acuerdo que los dos leyeron igual, y es lo que vas a releer si el viernes no pasa nada.

Un pago a medias se anota en dos registros: el abono que entró con su fecha real, y el saldo que falta con la fecha de revisión, que es el día siguiente al prometido
Los dos registros de un pago a medias, y la fecha que se revisa.

Los tres descuidos que lo tumban

Dejar que el recordatorio siga saliendo por el total

Si el aviso automático sigue pidiendo los 1,000 cuando ya pagó 500, el cliente deja de leer tus mensajes. Y tiene razón: le estás cobrando algo que ya pagó. El abono se registra el día que entra, no el día que te acuerdas.

Apagar los avisos de esa cuenta sin fecha de reinicio

El descuido contrario, y el más silencioso. Pausas los recordatorios porque el cliente ya está hablando contigo, se te pasa el viernes, y la cuenta se queda callada un mes. Una pausa sin fecha de vencimiento es una cuenta que se perdió. Si la pausas, la pausa tiene que terminar sola el día de la revisión.

No decidir a qué se aplicó el abono

Si la deuda trae intereses o recargos, los 500 no bajan el saldo en 500. Se aplican en un orden, y de ese orden depende el número que vas a escribir en el recibo. Las tres reglas posibles, con el ejemplo con números, están en cómo aplicar un pago parcial. Conviene decidirlo en ese momento, porque hacerlo después obliga a corregir un papel que ya firmaste.

Y si el viernes no pasa nada

El sábado hay tres resultados posibles, no dos: pagó completo, pagó una parte otra vez, o no pagó. El segundo es el que decide. Un cliente que abona de a poco cada semana está pagando, aunque desordenado, y lo que le sirve es un plan con fechas. Un cliente que prometió dos veces y no pagó ninguna ya no es un tema de recordatorios, y lo que sigue se trata distinto.

La regla práctica es la segunda promesa incumplida. Hasta ahí, avisos. De ahí en adelante, un acuerdo escrito con montos y fechas, o la conversación de qué sí puede pagar de verdad. Los seis campos del registro y los tres resultados del día de revisión están en cómo registro una promesa de pago.

Dónde entra Makatea

En Makatea registras el abono y el saldo queda en el monto que falta, así que el siguiente recordatorio sale por eso y no por el total. El resto se anota con su fecha: ese día la cuenta vuelve a aparecer sola, sin que tú lo recuerdes, y los avisos de esa cuenta se detienen hasta entonces. Makatea recuerda, registra y comunica. El abono entra a la cuenta de tu organización, no pasa por aquí, y nada de esto califica a nadie para un crédito.

Si lo llevas en papel, la versión mínima funciona igual: una libreta con una columna de fechas prometidas que revisas los lunes. Lo que no funciona es tenerlo sólo en la cabeza, porque la cabeza no se puede ordenar por fecha.

Preguntas frecuentes

¿Le doy recibo si sólo pagó la mitad?

Sí, y con el saldo que queda escrito en el mismo recibo. Un recibo que sólo dice el monto que entró es el que después te contradice.

¿Qué fecha anoto si me dijo «la otra semana»?

Pídele el día. Si no lo da, anota el último día de esa semana y revisa al día siguiente. Y mándale la fecha por escrito antes de cerrar la conversación.

¿Paro los recordatorios mientras espero el resto?

Puedes pararlos, pero con fecha de reinicio. Una pausa sin fecha es la forma más común de perder un saldo que estaba a punto de cobrarse.

¿Tengo que aceptarle el pago a medias?

Eso depende de lo que firmaron y de tu política. En la práctica conviene recibirlo y dejar el resto con fecha; lo que aplique a tu caso se revisa con abogado.

¿Qué hago si vuelve a pagar sólo una parte?

Lo registras igual y lo tratas como lo que es: alguien que paga en pedazos. Ahí lo que sirve es un plan de abonos con fechas, no más recordatorios del total.

¿Cómo lo anoto si llevo todo en Excel?

Dos columnas nuevas: lo que entró y la fecha prometida del resto. Ordena por esa segunda columna cada lunes y tendrás la lista de lo que vence.

Tu cobranza recurrente en automático

Makatea manda los recordatorios por WhatsApp y correo. Registra cada pago y te dice a quién seguir primero.

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“Cada cliente ya tiene su fecha y el mensaje sale solo, por WhatsApp o por correo.”
José Manuel Zenteno, Nayarit, México

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