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Operación de cobranza

¿Qué hago si no me pagan un préstamo?

· 9 min de lectura

Si tienes papel de la deuda, el orden es éste: pon el control de abonos al día, consigue una carta compromiso con una fecha nueva firmada por quien te debe, si no puede de un golpe pásalo a un convenio de pago con fechas e importes, y sólo cuando el monto lo justifique lleva el saldo a un pagaré. Cada paso sube de fuerza y ninguno sirve si falta el anterior: un pagaré firmado sobre un saldo que las dos partes calculan distinto es una discusión con sello.

Esta pieza es para el caso en el que hay algo escrito, aunque sea un contrato simple o una tabla de abonos. Si no hay nada firmado y sólo tienes mensajes, lo que ordena ese caso son los textos de me deben dinero y no tengo nada firmado. Y si lo que estás pensando es avisarle a la familia de quien te debe, eso se contesta en su propia pieza.

Los cuatro documentos, en orden

Los cuatro documentos en orden: control de abonos al día, carta compromiso con fecha nueva, convenio de pago y pagaré
Cada paso sube de fuerza, y el primero se escribe antes de hablar con nadie.
DocumentoPara qué sirveQuién lo firmaQué no hace
Control de abonosFijar el saldo: lo prestado, lo abonado, las fechas y lo que quedaNadie, es tu registroNo obliga a nada por sí solo
Carta compromiso de pagoReconocer el monto y poner una fecha nueva por escritoEl deudorNo se cobra directo ante un juez
Convenio de pagoPartir el saldo en pagos con fechas e importesLas dos partesNo convierte la deuda en un título ejecutivo
PagaréDar a la deuda la forma que se cobra por la vía ejecutivaEl deudor, y el aval si hayNo sustituye el registro de lo que ya se abonó
El pagaré y el convenio de pago se firman, así que no se descargan aquí. En Makatea viven el control de abonos y la carta compromiso.

Primero el saldo, y por qué va antes que la conversación

La mayoría de los préstamos entre conocidos se discuten por el saldo, no por la voluntad de pagar. El que debe recuerda tres abonos y tú dos, o recuerda un abono de 500 que fue de 300. Mientras ese número esté en duda, cualquier documento que firme queda en duda con él.

El control se arma con cuatro columnas: fecha, abono, concepto y saldo después del abono. Si hubo interés pactado, va en su propia columna y se calcula sobre el saldo del día del abono, no sobre el monto original. El control de préstamos y la tarjeta de abonos semanales ya traen esas columnas con las fórmulas puestas.

La carta compromiso: lo que de verdad consigue

Su valor práctico es doble y el segundo casi nadie lo usa a propósito. El primero es obvio: pone una fecha nueva en la que el deudor se compromete, y eso cambia la conversación de «cuándo me pagas» a «el día que acordamos». El segundo es que el reconocimiento expreso de la deuda, de palabra o por escrito, interrumpe el plazo para exigirla y el nuevo término corre desde el día en que se hace. El detalle, con la norma y el artículo, está en la validez legal de una carta compromiso de pago, y el formato en Word en carta compromiso de pago.

El convenio: para cuando sí quiere y no puede

El convenio es el paso que más deudas recupera y el que más se salta. Parte el saldo en pagos con fechas e importes concretos, dice qué pasa si falla uno y a cambio de eso consigue algo que la insistencia no consigue: un calendario que el deudor ya aceptó. Cuándo conviene y cuándo no está en convenio de pago: cuándo conviene, y el documento en convenio de pago.

Cuántos pagos aguanta un convenio

El número no lo decide el saldo: lo decide cuánto puede apartar la persona sin dejar de pagar lo que ya paga cada mes. Un saldo de 12,000 en cuatro pagos son 3,000 al mes, y si eso es más de lo que le sobra, el convenio se cae en el segundo pago y queda peor que antes, porque ya se gastó la única fecha que había conseguido. Es mejor un convenio de ocho pagos que se cumple que uno de cuatro que se rompe, y conviene preguntarle el importe antes de proponerlo.

El pagaré: sólo cuando el monto lo paga

El pagaré es el único de los cuatro que se cobra por la vía ejecutiva, y por eso es el único que compensa el costo de hacerlo bien. Tiene requisitos de forma que no se pueden saltar y que convierten un papel incompleto en un papel sin esa ventaja. Se firma, así que no sale de una hoja de cálculo: ése es el documento que resuelve SignSolú.

Qué no se hace

Hay tres caminos que parecen rápidos y cierran la puerta por donde el dinero podía volver. Se nombran una vez y se dejan fuera.

  • Avisarle a la familia, al jefe o a los contactos. Nadie de ellos te debe nada, salvo que haya firmado como aval u obligado solidario, y el único que te puede pagar es el que te debe.
  • Exhibirlo: un mensaje en un grupo, una publicación, un cartel. Además de lo que puede costar, es la forma más rápida de que deje de contestar para siempre.
  • Ir a su casa a cobrar. Lo que se consigue así es una discusión sin registro, y a cambio se pierde la única cosa que importaba, que es tener por escrito lo que la persona reconoce.

El mensaje que consigue el primer documento

No se pide una firma: se pide que confirme un número. «[Nombre], hice la cuenta de lo que llevamos: te presté [monto] el [fecha], me has abonado [monto] en [días] pagos y quedan [saldo]. ¿Lo revisas y me confirmas si te cuadra?» Una respuesta de tres palabras a ese mensaje es el saldo reconocido, y es el punto de partida de los otros tres documentos.

Cuando el saldo ya está confirmado, el siguiente mensaje pide la fecha: una sola, concreta, propuesta por él. La fecha que la persona propone se cumple mucho más que la que tú pones, y es lo que después se escribe en la carta compromiso.

Dónde entra Makatea

Makatea manda el aviso de cada pago en su fecha por WhatsApp y correo, registra el abono cuando lo capturas y se detiene con quien ya pagó. Para un convenio de ocho pagos eso significa ocho avisos que salen solos, cada uno con el número del pago y el saldo que queda, y un historial de lo que se mandó y cuándo. Makatea recuerda, registra y comunica: no presta, no mueve dinero, no califica crédito y no es despacho de cobranza.

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Preguntas frecuentes

¿Qué hago primero si no me pagan un préstamo?

Poner el saldo por escrito y pedirle que lo confirme. Mientras el monto esté en duda, cualquier documento que firme queda en duda con él, y la mayoría de estos préstamos se discute por el saldo y no por la voluntad de pagar.

¿Sirve de algo una carta compromiso si no es un pagaré?

Sí. Reconoce el monto y pone una fecha nueva, y el reconocimiento expreso de la deuda interrumpe el plazo para exigirla, que vuelve a correr desde el día en que se hace. Lo que no hace es cobrarse directo ante un juez.

¿Conviene partir la deuda en pagos?

Cuando la persona quiere pagar y no puede de un golpe, sí: es el paso que más deudas recupera. Un calendario con fechas e importes que el deudor aceptó avanza más que cuatro mensajes de insistencia.

¿Puedo avisarle a su familia o a su trabajo?

No conviene y casi nunca se puede. Nadie de ellos debe nada salvo que haya firmado como aval u obligado solidario, y es la manera más rápida de que la persona deje de contestarte.

¿Dónde consigo el pagaré o el convenio?

Son documentos que se firman, así que no salen de una hoja de cálculo. En Makatea viven el control de abonos y la carta compromiso de pago; el pagaré y el convenio los resuelve SignSolú con firma electrónica.

¿Y si no tengo nada firmado?

Entonces los mensajes son el único registro, y lo que hay que buscar es que la persona confirme con sus palabras el monto y la fecha. Los textos para eso están en la página de qué escribir cuando no hay nada firmado.

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José Manuel Zenteno, Nayarit, México

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